La ampliación del Museo Arqueológico Provincial de Cuenca
Recientemente se ha podido leer en la prensa que la Casa Curato de la iglesia de San Pedro, en la calle Trabuco del Casco Antiguo de Cuenca, que recientemente se ha rehabilitado, va albergar el Centro Conquense de Oficios Artesanos.
Esta noticia me trajo a la mente la ampliación del Museo Arqueológico Provincial de Cuenca. Uno de esos proyectos largamente deseados y realmente necesarios que no acaban de realizarse.
El Museo Arqueológico Provincial de Cuenca nació en 1963 para albergar los fondos de la ciudad romana de Valeria recogidos por Francisco Suay y estuvo alojado en el edificio del Almudí.
El museo actualmente está alojado en la antigua Casa Curato de Santiago y San Martín, en la calle Obispo Valero nº 12 del Casco Antiguo de Cuenca, desde que fue inaugurado en 1974. Se trata de un edificio singular que está declarado Bien de Interés Cultural y que pertenece al Ministerio de Cultura y Deportes. Recomiendo que para conocer la historia del nacimiento de este museo, de su actual ubicación y de sus vicisitudes, lean la publicación “El Museo de Cuenca, un proyecto intermitente e inacabado” de Magdalena Barril Vicente y Juan Manuel Millán Martínez.
Dada la cantidad de prospecciones arqueológicas que se vienen realizando en la provincia desde la inauguración del museo, pronto se comprueba que el espacio se queda pequeño y que el museo debe ser ampliado. Desde finales del pasado siglo XX se debate como realizar esta ampliación y solucionar el problema de espacio del museo.
Con ese fin, el Ayuntamiento de Cuenca cede al Ministerio el edificio colindante, que es de su patrimonio. Se trata del edificio situado en Obispo Valero nº 10, que necesita obras de rehabilitación importantes tanto para su adaptación para su uso como museo como por el estado de conservación del mismo.
Este edificio estaba protegido en el Plan Especial del Casco Antiguo y sus Hoces con nivel II de protección. Esta protección, a juicio del Ministerio, limitaba mucho las obras que se podían realizar en él, dificultando su adaptación para la ampliación del museo y pudiendo incluso imposibilitar que tal ampliación fuera posible.
Tras los estudios pertinentes, el Ministerio consideró que el edificio carecía de los valores que sería necesario preservar con el nivel de protección II proporcionado por el Plan Especial e impulsó una modificación de planeamiento, la Modificación puntual nº 12 del Plan Especial del Casco Antiguo y sus Hoces.
Esta modificación, que fue aprobada en julio de 2016, reducía el nivel de protección de II a IV, lo que permitiría acometer las obras necesarias sin problemas y preservar, de todos modos, los elementos de mayor interés histórico del edificio que están situados en la planta baja del mismo.
Se recoge en la prensa que el Consorcio de la Ciudad de Cuenca tiene comprometidos cuatro millones de su presupuesto para la ejecución de las obras y que destinará 100.000 euros a la redacción del proyecto de ampliación.
Con este paso dado puede parecer que el proyecto de ampliación del museo verá la luz en breve, pero no es así.
Dado el tiempo transcurrido desde que se toma la decisión de ampliar el museo, hasta que se dan los pasos necesarios para redactar el proyecto de ampliación, casi 20 años, desde algunas administraciones de la ciudad, encabezadas por el Ayuntamiento de Cuenca, se propone que el museo se amplíe también con el número 8 de la calle Obispo Valero, lo que permitiría dedicar la manzana completa al Museo Arqueológico Provincial.
Este edificio, incluido en el patrimonio municipal, es de uso residencial y sus viviendas están ocupadas en régimen de alquiler.
No ha trascendido cómo y en qué términos el edificio pasaría a ser propiedad del Ministerio. Tampoco si lo considera viable o, mejor dicho, si lo considera siquiera. A día de hoy, casi cinco años después, no hay noticias de las obras, ni siquiera del proyecto de las mismas, ni de si estas obras afectarán al número 10 y al número 8 de la calle Obispo Valero o solamente al número 10. ¡Con lo importante que sería que el museo pudiera exponer la mayor parte posible de sus fondos!
Esperaremos otros cinco años…
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